Aquí no se intercambian links. Pero se puede hablar de fútbol.
Lo de Riquelme ya viene de largo. El jugador ha pasado de ser la pieza fundamental del Villarreal a convertirse en el principal problema de Fernando Roig. Algunos pensarán que la cesión a Boca del año pasado es uno de los mayores errores que ha cometido la entidad y como consecuencia, el equipo no volvió a Champions como hace dos temporadas. Personalmente, creo que a veces hay que dar un paso hacia atrás para coger impulso y continuar tu camino: la salida de Riquelme ha fortalecido al Villarreal como colectivo y el argentino sabe que ha perdido el pulso en lo deportivo.
El caso de Alves es una lucha similar pero de mayores dimensiones y sin malos rollos (por el momento). El brasileño sabe lo que puede ganar en Sevilla y lo que le ofrecen en otros equipos más poderosos, y no hay color. En lo deportivo, el proyecto sevillista es muy atractivo pero también lo es el del Chelsea. Luego habrá gente que le llame pesetero o traidor pero lo cierto es que Daniel Alves ha sido uno de los artífices de este Sevilla ganador y su salida debería ser natural en vez de traumática o polémica. En los buenos negocios no tiene por qué haber vencedores y vencidos y esta es una situación en la que todas las partes pueden obtener beneficios.
Pero el más drástico hasta el momento es Van der Vaart, que de repente se ha dado cuenta de que él siempre ha querido jugar en el Valencia. Hasta tal punto que ha dejado de ir a los partidos de su actual equipo, el Hannover, que se había negado a negociar porque consideraban que no podían prescindir del jugador.Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]